Consejos para no derrochar calefacción en casa


Día tras día las temperaturas van bajando, en invierno todos queremos mantener la vivienda con una temperatura cálida y agradable frente al helado viento que golpea las calles.

Disponer en la vivienda de un modelo de calefacción competente y, desde luego, conocer cómo emplearlo bien, es la mejor forma de estar calentitos en invierno con el mínimo consumo posible. El secreto está, primeramente, en acondicionar el hogar para que esté bien aislada del exterior de manera que no penetre el frío invernal. Y, seguidamente, en conocer el uso de la calefacción y hacerlo con cabeza.

Pero ¿cómo hacerlo sin dañar el planeta? Pues bien, aquí tienes algunas recomendaciones para conseguir una calefacción más efectiva. Toma nota, porque son todo beneficios.

Todos los inviernos nos podemos llevar algún sobresalto que otro cuando nos llega el recibo de la calefacción. Los habitantes están cada vez más posicionados en la obligación del ahorro en asuntos energéticos y son muchos los ciudadanos que ya reciclan, utilizan el transporte público o bicicleta y se reflexionan antes de malgastar energía. No obstante, aún queda mucho que hacer si observamos la contaminación que cubre algunas ciudades.

Ni frío ni calor: cómo regular la calefacción en casa

Está claro que mejorando el empleo de la calefacción, este invierno lograremos economizar bastante energía si seguimos unos consejos básicos a la hora de acomodar la vivienda.

 

Temperatura idónea: Primeramente hay que tener claro que un ambiente demasiado caluroso no es sano ni confortable para nadie. Los entendidos en el sector nos recomiendan que la temperatura ideal en la vivienda es de 19º a 21ºC durante el día y bajarla de 15º a 17ºC por la noche así nos posibilita el tener un ahorro energético.

Mantén la temperatura: Ten presente que por cada grado que aumentemos en el termostato, abra un consumo de energía extra de hasta el 8%. ● Revisa el aislamiento: Si quieres proteger tu vivienda del frío, lo primero que tienes que comprobar son las ventanas. Colocar un doble cristal en las ventanas te ayuda a evitar la pérdida de calor hasta en un 50%.

Aprovechar las horas de luz: El sol proporciona calor, por lo que subiendo las persianas y abriendo las cortinas conseguiremos que la temperatura aumente unos grados sin tener que activar la calefacción.

Radiadores: Un buen concepto para ahorrar energía en nuestra vivienda, consiste en ajustar los radiadores dependiendo de las necesidades de cada espacio a calentar. De esa manera evitarás desperdiciar el calor.

Ponte ropa de abrigo: Es fundamental adaptar la ropa que llevamos con la temperatura, logrando de esa forma reducir los grados de la calefacción. Poniéndonos una sudadera en vez de estar en manga corta nos ayudará a reducir el consumo.

La calefacción es uno de los grandes gastos de la vivienda, independientemente de con qué energía o combustible lo tengamos, puede ser que utilicemos calefacción por gas natural, a través de la bombona de butano o con un sistema de gas propano. Si tenemos en cuenta las recomendaciones descritas arriba, tendremos una rentabilidad mayor en nuestras facturas originada a esos gastos y evitaremos llevarnos disgustos.